INVESTIGACIONES DEMUESTRAN QUE DEBERÍAMOS VOLVER A LAS BOMBILLAS INCANDESCENTES, POR QUE LAS AHORRADORAS PUEDEN CAUSAN ANSIEDAD, MIGRAÑA E INCLUSO EL CANCER

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Las bombillas de bajo consumo contienen mercurio. El mercurio es una poderosa neurotoxina que es especialmente perjudicial para los niños y las mujeres embarazadas.
Es tóxico para el cerebro, el sistema nervioso, el hígado y los riñones. Puede causar trastornos en los sistemas cardiovascular, inmunológico y reproductivo.
El mercurio puede causar fatiga, insomnio, pérdida de memoria, dolores de cabeza, cáncer y Alzheimer.

La mayoría de nosotros con el fin de ahorrar energía y dinero hemos cambiado las bombillas estándar por nuevas bombillas eco para ahorrar energía. Aún así, las nuevas generaciones de las bombillas de bajo consumo son tan tóxicas que la Agencia de Estados Unidos para la Protección del Medio Ambiente inició un protocolo de emergencia que se va a realizar en caso de rotura de estas bombillas y la liberación de los gases tóxicos.
Un estudio realizado por investigadores del Instituto Fraunhofer Klauditz Vilhelm mostró que estas bombillas, si rompe el interior, liberan 20 veces más mercurio que el monto máximo permitido.
Las bombillas de bajo consumo pueden causar:
Mareo.
Dolores de cabeza.
Migraña.
Ataques epilepsia.
Fatiga.
Imposibilidad para concentrarse.
Nerviosismo.
¿Por qué debemos volver a las viejas bombillas? 
Las bombillas de bajo consumo de energía contienen mercurio. El mercurio es una poderosa neurotoxina que es especialmente perjudicial para los niños y las mujeres embarazadas. Es tóxico para el cerebro, el sistema nervioso, el hígado y los riñones. Puede causar trastornos del sistema cardiovascular, inmunológico y reproductivo. El mercurio puede causar fatiga, insomnio, pérdida de memoria, dolores de cabeza, el cáncer y la enfermedad de Alzheimer.
Bombillas eficientes de energía pueden causar cáncer. 
Un nuevo estudio realizado por Peter Braun en Berlín reveló que estas bombillas contienen carcinógenos tóxicos que pueden causar cáncer.
Las bombillas de bajo consumo liberan grandes cantidades de radiación UV.
Estas bombillas emiten radiación UV­B y pequeñas cantidades de radiación UV­C. Es un hecho bien conocido que la radiación UV es perjudicial para la piel (provoca cáncer de piel) y los ojos. La emisión de las bombillas de bajo consumo afecta directamente al tejido de la piel, al sistema inmunológico y daños en la medida que impide la creación de la vitamina D.
Por último, estas bombillas son tan tóxicas que no deben ser desechadas en cubos de basura regulares. Son un residuo peligroso. En caso de que rompa este tipo de bombillas en casa, abrir todas las puertas y ventanas y salir de la casa por lo menos durante 15 minutos, con el fin de reducir al mínimo la exposición al gas venenoso.
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